INTRODUCCIÓN
En torno a la salud visual circulan muchos mitos que hemos escuchado toda la vida: que llevar gafas hace que la vista se acostumbre, que mirar pantallas daña los ojos o que si vemos bien no es necesario ir al oftalmólogo.
Algunas de estas afirmaciones tienen una parte de verdad, pero otras pueden generar confusión. Conocer qué es cierto y qué no nos ayuda a cuidar mejor la visión y a detectar a tiempo posibles problemas oculares.
MITO 1: LLEVAR GAFAS HACE QUE LA VISTA EMPEORE
Falso. Llevar gafas con la graduación adecuada no debilita los ojos ni hace que la vista “se acostumbre”.
Las gafas corrigen defectos refractivos como la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo para que la persona pueda ver con mayor nitidez. Si con el tiempo la graduación cambia, normalmente se debe a la evolución natural del problema visual y no al hecho de haber utilizado gafas.
MITO 2: SI VEO BIEN, NO NECESITO REVISIONES OFTALMOLÓGICAS
Falso. Ver bien no significa necesariamente que los ojos estén completamente sanos.
Algunas patologías oculares pueden evolucionar durante un tiempo sin producir síntomas evidentes. Es el caso, por ejemplo, del glaucoma, que en las primeras fases a menudo no provoca alteraciones perceptibles para el paciente.
Por este motivo, las revisiones oftalmológicas son importantes aunque no existan molestias aparentes.
MITO 3: LEER CON POCA LUZ DAÑA LA VISTA
Falso. Leer con poca iluminación puede generar cansancio ocular y dificultar temporalmente el enfoque, pero no suele provocar un daño permanente en los ojos.
Una buena iluminación, sin embargo, ayuda a leer con mayor comodidad y reduce el esfuerzo visual, especialmente durante periodos prolongados.
MITO 4: MIRAR PANTALLAS DAÑA LOS OJOS
No exactamente. Pasar muchas horas delante de pantallas puede provocar molestias temporales como cansancio visual, sequedad, irritación, visión borrosa o dolor de cabeza.
Esto está relacionado, entre otros factores, con el hecho de parpadear menos y mantener la vista enfocada durante mucho tiempo a una distancia corta. No hay evidencia de que la luz de las pantallas provoque por sí misma lesiones oculares permanentes en un uso habitual.
Hacer pausas, parpadear con frecuencia y mantener una distancia adecuada puede ayudar a reducir la fatiga visual.Fer pauses, parpellejar amb freqüència i mantenir una distància adequada pot ajudar a reduir la fatiga visual.
MITO 5: COMER ZANAHORIAS MEJORA LA VISTA
No exactamente. Las zanahorias contienen betacaroteno, que el organismo transforma en vitamina A, un nutriente necesario para el funcionamiento normal de la visión.
Esto no significa, sin embargo, que comer más zanahorias haga ver mejor a una persona que ya tiene unos niveles adecuados de vitamina A. La salud ocular depende de una alimentación equilibrada y de muchos otros factores.
MITO 6: LAS LENTES DE CONTACTO PUEDEN QUEDARSE DETRÁS DEL OJO
Falso. Una lente de contacto puede desplazarse o quedar plegada debajo del párpado, pero anatómicamente no puede pasar detrás del globo ocular.
Aun así, ante molestias persistentes o si no se puede retirar correctamente una lente, es recomendable consultar a un profesional y evitar manipular el ojo de forma excesiva.
MITO 7: SOLO HAY QUE IR AL OFTALMÓLOGO CUANDO TENEMOS SÍNTOMAS
Falso. Muchas alteraciones oculares pueden detectarse antes de que la persona note cambios en la visión. Como por ejemplo el glaucoma, precisamente se le dice que es una enfermedad ‘’silenciosa’’ porque no avisa y el paciente no nota nada hasta que, a veces, ya es demasiado tarde.
Las revisiones permiten valorar el estado general del ojo e identificar posibles problemas de forma precoz. La frecuencia recomendada dependerá de la edad, los antecedentes, la graduación y los factores de riesgo de cada persona.
Tus ojos merecen la mejor atención
LA MEJOR HERRAMIENTA CONTRA LOS MITOS: UNA REVISIÓN PERSONALIZADA
No todas las personas tienen las mismas necesidades visuales. Por ello, ante dudas, cambios en la visión o molestias oculares, es importante evitar los autodiagnósticos y consultar a un especialista.
En la Clínica Oftalmológica Rubí disponemos de diferentes servicios médicos para valorar la salud ocular y detectar posibles alteraciones de la visión.
Llámanos al 93 699 58 66 o pide cita online para realizar una valoración completa de tu visión.
FAQ’s
¿Cómo puedo saber si necesito una revisión oftalmológica?
Si notas visión borrosa, molestias oculares, cambios frecuentes de graduación o dificultad para enfocar, es recomendable consultar al oftalmólogo. También es útil realizar revisiones aunque no haya síntomas, especialmente si existen factores de riesgo.
¿Es normal cansar la vista después de muchas horas de pantalla?
Sí. El uso prolongado de pantallas puede provocar fatiga visual, sequedad, picor o visión borrosa temporal, especialmente si no se hacen pausas.
¿La graduación puede cambiar aunque lleve gafas?
Sí. La graduación puede evolucionar con el tiempo independientemente de llevar gafas. Las gafas corrigen la visión, pero no impiden necesariamente estos cambios.
¿Hay problemas oculares que no dan síntomas?
Sí. Algunas alteraciones oculares pueden evolucionar inicialmente sin provocar molestias evidentes, por eso las revisiones periódicas pueden ser importantes.
¿Qué hábitos ayudan a cuidar la salud visual?
Hacer pausas durante las tareas de visión cercana, mantener una buena iluminación, evitar manipular excesivamente los ojos, seguir una alimentación equilibrada y realizar revisiones cuando corresponda son algunos hábitos recomendables.
¿Cuándo debería preocuparme por una molestia ocular?
Si las molestias son persistentes, aparece una pérdida repentina de visión, dolor intenso, destellos de luz u otros cambios visuales importantes, es recomendable consultar a un profesional.
¿Los niños también necesitan revisiones oculares aunque no se quejen?
Sí. Los niños pueden tener alteraciones visuales sin saber identificarlas o explicarlas, por lo que es importante estar atentos a posibles signos y seguir las revisiones recomendadas.