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Cloro en la piscina y ojo seco: cómo evitar irritaciones

El cloro de la piscina puede irritar los ojos, alterar la lágrima natural y agravar los síntomas del ojo seco, sobre todo en personas sensibles o que utilizan lentes de contacto. Este verano, aprende a proteger tu salud ocular con hábitos sencillos y consulta al oftalmólogo si las molestias persisten.

CLORO EN LA PISCINA: CÓMO AFECTA A LOS OJOS Y CÓMO EVITAR IRRITACIONES


Con la llegada del calor, las piscinas se convierten en uno de los espacios más frecuentes para refrescarse y disfrutar del tiempo libre. Pero, aunque el cloro es necesario para mantener el agua en buenas condiciones, también puede provocar molestias oculares, especialmente en personas con ojo seco, sensibilidad ocular o uso habitual de lentes de contacto.

La sensación de escozor, enrojecimiento, picor o sequedad después de bañarse es una consulta habitual en verano. El cloro y otros productos químicos de la piscina pueden alterar la película lagrimal, la capa que ayuda a mantener el ojo hidratado y protegido.

 

¿POR QUÉ EL CLORO PUEDE IRRITAR LOS OJOS?


El cloro se utiliza para desinfectar el agua y reducir la presencia de microorganismos. Sin embargo, cuando se combina con sudor, restos de crema solar, suciedad u otras sustancias, puede formar cloraminas, unos compuestos irritantes que pueden afectar a los ojos y a las vías respiratorias.

Los CDC, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, recuerdan que ducharse antes de entrar en la piscina y evitar ensuciar el agua ayuda a reducir la formación de estos irritantes.

Cuando la película lagrimal se ve alterada, el ojo queda más expuesto y puede aparecer una sensación de sequedad, arenilla, quemazón o visión borrosa transitoria. En pacientes con ojo seco, estos síntomas pueden ser más intensos.

 

OJO SECO Y PISCINA: UNA COMBINACIÓN QUE CONVIENE VIGILAR


El ojo seco se produce cuando el ojo no fabrica suficiente lágrima o cuando esta no tiene la calidad adecuada para lubricar correctamente la superficie ocular. En estos casos, factores externos como el cloro, el viento, el aire acondicionado o la exposición solar pueden agravar las molestias.

Por eso, si después de nadar notas los ojos rojos, irritados o secos de forma repetida, es recomendable realizar una revisión oftalmológica. En la Clínica Oftalmológica Rubí, la evaluación de la sequedad ocular permite valorar el estado de la superficie ocular e indicar el tratamiento más adecuado en cada caso.

 

¿CÓMO EVITAR LA IRRITACIÓN OCULAR EN LA PISCINA?


Para proteger los ojos y reducir las molestias, es recomendable seguir estos hábitos:

  • Utilizar gafas de natación bien ajustadas.
  • No abrir los ojos bajo el agua de la piscina.
  • Ducharse antes y después del baño.
  • Evitar frotarse los ojos si pican o están rojos.
  • Utilizar lágrimas artificiales si han sido indicadas por un profesional.
  • No nadar con lentes de contacto siempre que sea posible.
  • Valorar el uso de gafas de natación graduadas si se necesita corrección visual.
  • Consultar al oftalmólogo si la irritación, la sequedad o la visión borrosa persisten.

En personas con ojo seco, estas medidas pueden marcar una gran diferencia en el confort visual durante el verano.

 

¿CUÁNDO CONSULTAR AL OFTALMÓLOGO?


Si la irritación desaparece al cabo de poco tiempo, habitualmente no tiene más consecuencias. Pero si el enrojecimiento, el dolor, la sensación de cuerpo extraño, la secreción o la visión borrosa persisten, es importante consultar a un oftalmólogo en Rubí para descartar una lesión o infección ocular.

También es recomendable pedir cita si las molestias son frecuentes, si ya tienes diagnóstico de ojo seco o si utilizas lentes de contacto de manera habitual.

Tus ojos merecen la mejor atención

CUIDA TUS OJOS TAMBIÉN EN VERANO


La piscina forma parte de los pequeños placeres del verano, pero conviene disfrutarla con precaución. Proteger los ojos del cloro, mantener una buena higiene y consultar ante síntomas persistentes es esencial para preservar la salud visual.

En la Clínica Oftalmológica Rubí, cuidamos la salud de tus ojos con una atención cercana, profesional y personalizada. Si notas sequedad, irritación o molestias después de bañarte, una revisión puede ayudarte. Ponte en contacto con nosotros a través del 93 699 58 66 o pide cita y te ayudaremos a encontrar la mejor solución para tus ojos.

FAQs


¿Por qué me pican los ojos después de bañarme en la piscina?

El cloro y otros productos químicos presentes en el agua pueden alterar la película lagrimal, que es la capa natural que protege e hidrata la superficie del ojo. Cuando esta capa se ve afectada, pueden aparecer picor, escozor, enrojecimiento, sensación de arenilla o sequedad ocular.

¿El cloro puede empeorar el ojo seco?

Sí. Las personas con ojo seco pueden notar más molestias después de bañarse en la piscina, porque sus ojos ya tienen una lubricación más frágil. El contacto con el cloro puede aumentar la sensación de sequedad, irritación o quemazón.

¿Es malo abrir los ojos bajo el agua de la piscina?

No es recomendable. Abrir los ojos bajo el agua facilita el contacto directo del cloro con la superficie ocular. Para evitar irritaciones, es mejor utilizar gafas de natación y acudir a un especialista si las molestias persisten.

¿Puedo bañarme con lentes de contacto?

No es aconsejable nadar con lentes de contacto, ya que el agua puede quedar atrapada entre la lente y el ojo y aumentar el riesgo de irritación o infección. Si necesitas corrección visual para nadar, puedes valorar el uso de gafas de natación graduadas y acudir a un especialista si tienes molestias.

¿Qué puedo hacer si tengo los ojos rojos después de la piscina?

Lo primero es evitar frotarte los ojos. Puedes lavarte la cara con agua limpia, descansar la vista y utilizar lágrimas artificiales si ya te las ha recomendado un profesional. Si el enrojecimiento, el dolor o la visión borrosa persisten, es importante consultar a un oftalmólogo.

¿Las gafas de natación ayudan a prevenir la irritación ocular?

Sí. Las gafas de natación reducen el contacto directo entre el agua de la piscina y los ojos. Son especialmente recomendables en personas con ojo seco, sensibilidad ocular, alergias o uso habitual de lentes de contacto.

¿Cuándo debería pedir una revisión oftalmológica?

Es recomendable pedir una revisión oftalmológica si las molestias después de la piscina son frecuentes, si tienes diagnóstico de ojo seco, si utilizas lentes de contacto o si aparecen síntomas como dolor, secreción, visión borrosa o sensación intensa de cuerpo extraño.

¿La irritación por cloro puede afectar a los niños?

Sí. Los niños también pueden notar picor, ojos rojos o molestias después de bañarse en la piscina. En su caso, es importante evitar que se froten los ojos y fomentar el uso de gafas de natación.